Organizaciones civiles denuncian omisiones y falta de recursos que ponen en riesgo la vida de pacientes renales en la región.
En Baja California, la situación del sistema de trasplantes renales presenta serios desafíos que afectan a miles de pacientes en lista de espera. La insuficiencia en infraestructura, la falta de personal especializado y la escasez de medicamentos esenciales evidencian una problemática que requiere atención urgente de las autoridades sanitarias. La existencia de hospitales con capacidades limitadas y procesos opacos en la asignación de órganos contribuyen a una crisis que pone en riesgo la vida de quienes necesitan un trasplante. Al mismo tiempo, la disponibilidad de donaciones y la eficacia del proceso de procuración permanecen sin una supervisión adecuada, generando desconfianza entre la población. La organización de activistas anunció que propondrá al Congreso local medidas para priorizar los recursos disponibles a los receptores locales y evitar la salida de órganos sin criterios claros. Además, advierten sobre el riesgo de implementar procedimientos como la donación en asistolia sin la preparación necesaria, lo que podría beneficiar solo al sector privado en perjuicio de los pacientes públicos. La demanda también incluye la creación de una mesa permanente de diálogo con participación ciudadana y profesional para mejorar la transparencia y eficiencia del sistema. La movilización continuará si no hay respuestas concretas, exigiendo un rumbo claro y responsable en la gestión del tema.
