La presencia en Japón de Andy López Beltrán, hijo de López Obrador, desata críticas por contradicciones en su discurso y estilo de vida El hijo del ex presidente López Obrador, Andy López Beltrán, está dispuesto a dejar de lado cualquier coherencia, tal como ha ocurrido en varias ocasiones, en su afán por seguir los pasos de su padre. En el programa partidista La Moreniza, transmitido el pasado 5 de junio, Andy se autoproclamó heredero del legado del ex mandatario y afirmó que llamarse Andy, en lugar de Andrés Manuel, era despojarse de ese legado. Durante su intervención, manifestó: “Yo me llamo Andrés Manuel López Beltrán y mi mayor orgullo es llamarme como el mejor presidente que ha tenido este país. El llamarme Andy es quitarme ese legado. No me llaman Andrés Manuel porque les da miedo y saben lo que vale el legado de Andrés Manuel López Obrador y yo soy Andrés Manuel López Beltrán, no Andy. No me llamen Andy.” Previo a esto, en octubre del año pasado, el mismo López Beltrán había anunciado que, como parte de su proyecto político, buscaría afiliar a 10 millones de militantes y crear 70 mil comités seccionales, en un intento por consolidar su presencia en la política nacional. Su última aparición pública conocida fue en Durango, en las elecciones municipales del 1 de junio, donde se disputaron 39 alcaldías. En esos comicios, el PRI-PAN logró ganar 20 localidades, mientras que Morena-Verde-PT obtuvo 16. Sin embargo, no logró arrasar como había asegurado en su debut como operador electoral formal, generando dudas sobre su influencia real. Desde entonces, López Beltrán desapareció de la escena pública. No asistió al Consejo Nacional de Morena el 4 de mayo, donde se anunció la formación de 71 mil comités seccionales, ni estuvo presente en el inicio de ese proyecto el domingo 21. Pero en el fin de semana, su presencia fue notoria, al compartirse fotos y videos donde se le ve en Tokio, realizando compras y alojado en un hotel de cinco estrellas. En algunas imágenes, se
