El secretario de Organización intenta fortalecer su posición mediante contactos con gobernadores y afiliaciones, mientras enfrenta dudas sobre su entorno empresarial y riesgos internacionales.
En busca de recuperar influencia dentro de Morena tras un período marcado por controversias, Andy López Beltrán, secretario de Organización del partido, ha iniciado una estrategia de acercamiento con gobernadores y alcaldes del movimiento. Estas llamadas buscan fortalecer alianzas internas y preparar el terreno para futuras demostraciones públicas que reflejen la unidad del movimiento. Sin embargo, la iniciativa enfrenta desafíos: varios líderes temen que las fotografías con López Beltrán puedan reavivar escándalos relacionados con sus actividades empresariales. Además, existen preocupaciones sobre posibles repercusiones internacionales, dado el silencio sobre investigaciones y restricciones en Estados Unidos, donde algunos fichas cercanas a López Beltrán podrían estar bajo revisión por parte de agencias migratorias y de seguridad. En medio de estas tensiones, el entorno de López Beltrán apuesta a la reaparición de su padre, el expresidente, en un evento previsto para fin de año, con la presentación de un nuevo libro y una gira nacional para consolidar su presencia en el escenario político.
