El dirigente del PRI acusa que el proceso legislativo favorece a Ernestina Godoy y advierte sobre riesgos de persecución política
En un escenario político donde la transparencia en la selección de los máximos responsables del Ministerio Público cobra mayor relevancia, el líder del Partido Revolucionario Institucional (PRI) expresó su desacuerdo con el proceso que designa al próximo fiscal general de la República. La elección, que se llevó a cabo en el Senado y en la cual participaron varias aspirantes, ha generado controversia ante las sospechas de que estaría siendo manipulada para favorecer a Ernestina Godoy Ramos, exfiscal de la Ciudad de México.
El dirigente priista, conocido por su postura crítica, señaló que las acciones del bloque oficialista parecen estar previamente pactadas, descartando una decisión imparcial y objetiva. Además, alertó sobre las potenciales implicaciones para la estabilidad democrática, advirtiendo que la consolidación del control en órganos clave puede derivar en una persecución política contra quienes opinen diferente. En ese sentido, anticipó que el PRI votará en contra de la propuesta, en defensa del equilibrio institucional.
La tensión se incrementó en el Congreso durante las comparecencias de las aspirantes a la fiscalía, donde legisladores opositores cuestionaron la transparencia del proceso y acusaron irregularidades. Ernestina Godoy afirmó que su compromiso es perseguir a quienes hayan cometido delitos, asegurando que en su gestión no se descubrirán acusaciones falsas ni persecuciones injustificadas. Mientras tanto, la figura de la exfiscal capitalina continúa siendo la favorita del oficialismo en un escenario de fuerte debate sobre el estado de derecho en México.
Este proceso refleja un momento crítico en la política judicial del país, donde la independencia del fiscal general y la credibilidad de las instituciones públicas se ponen en entredicho, en medio de una tensión creciente entre diferentes poderes y fuerzas políticas.
