Ciudad de México. – El proyecto del campo Trion, una colaboración entre Petróleos Mexicanos (Pemex) y Woodside Energy, se perfila como un modelo exitoso para los nuevos contratos mixtos de exploración y producción petrolera que impulsa el gobierno mexicano. Este proyecto, que avanza con paso firme, contempla la perforación del primer pozo en 2026 y la entrada en producción en 2028, demostrando la viabilidad de las asociaciones estratégicas con el sector privado.
El campo Trion, ubicado en aguas someras a 30 kilómetros de la frontera marítima con Estados Unidos, fue descubierto por Pemex en 2012 y posteriormente ofertado en las rondas petroleras de 2016. Inicialmente adjudicado a BHP Billiton, el proyecto enfrentó un impasse tras el retiro de esta empresa del sector petrolero en 2021.
Sin embargo, en 2023, la compañía australiana Woodside Energy retomó la iniciativa, comprometiendo una inversión de 7 mil millones de dólares para continuar la asociación con Pemex. A finales de noviembre, se informó que el proyecto Trion ha alcanzado el 43% de su avance programado, con la perforación prevista para el próximo año.
Expertos del sector, como Fluvio Ruiz, señalan que el éxito de esta alianza ofrece valiosas lecciones para la administración actual. Ruiz destaca que la elección del socio debe priorizar las capacidades técnicas, operativas, objetivos y sinergias con Pemex, por encima de criterios puramente financieros, como pudo haber ocurrido en rondas anteriores.
La reflexión de Ruiz Alarcón subraya la importancia de que Pemex actúe como un socio estratégico en estas alianzas, en lugar de una figura de empleador, un cambio fundamental para asegurar el éxito de los contratos mixtos. Esta perspectiva surge en un contexto donde Pemex ha enfrentado dificultades para atraer socios bajo los nuevos esquemas contractuales, exacerbadas por la falta de credibilidad de pago y modelos de negocio que requieren ajustes.
A pesar de las proyecciones iniciales, la firma de nuevos contratos mixtos con privados ha sido más lenta de lo esperado. A finales de octubre, se preveía la firma de 10 contratos para diciembre, pero solo se concretaron cinco con empresas de menor envergadura, lo que añade presión a las metas de producción de la petrolera nacional.
