Mientras los trabajadores solo obtendrán 15 días de salario, los legisladores tendrán prestaciones que superan los 140 mil y 380 mil pesos por legislador, aumentando el gasto público en esta temporada.
En el cierre del año, el Congreso de México destinará más de 200 millones de pesos en aguinaldos y beneficios para sus integrantes, evidenciando la marcada disparidad con respecto a los empleados comunes. Para los legisladores, la remuneración decembrina representa una parte significativa del gasto público, con cada diputado recibiendo aproximadamente 140 mil pesos y cada senador más de 380 mil pesos en prestaciones. En total, ambas cámaras desembolsarán más de 200 millones en estos conceptos, sumando además las dietas mensuales que en conjunto representan un gasto adicional de 56 millones de pesos.
A estos beneficios se suman apoyos extras, como las asignaciones para asistencia legislativa y atención ciudadana, cuya suma asciende a unos 78 millones de pesos. Además, el presupuesto contempla la exención del Impuesto Sobre la Renta (ISR) para los legisladores en su aguinaldo, un beneficio que no se aplica a los trabajadores del sector privado, quienes en promedio reciben únicamente 15 días de salario en esa prestación, con montos que casi no alcanzan los cinco mil pesos, evidenciando la diferencia en la distribución de recursos en la temporada navideña.
Este contraste revela las diferencias en las condiciones económicas y beneficios entre los legisladores y el trabajador promedio, quienes enfrentan una realidad salarial más ajustada y con mayor carga impositiva sobre sus prestaciones decembrinas. La magnitud de estos beneficios genera debate público sobre la equidad y redistribución de recursos en un país con altos niveles de desigualdad.
