El legislador aclaró que su voto se dio tras acuerdos con agricultores y criticó la postura de PAN y PRI durante la discusión en San Lázaro.
En una declaración reciente, el diputado federal Aguilar Gil explicó que su decisión de abstenerse inicialmente en la votación de la Ley de Aguas se fundamentó en compromisos previos con los productores del campo. Tras afirmar que se concretaron 18 reservas a la legislación, de las cuales él redactó 10, finalmente emitió su voto a favor.
La polémica fue alimentada por acusaciones de traición a los intereses agrícolas, pero Aguilar Gil desestimó esas opiniones y atribuyó la confusión a malentendidos y a campañas de desinformación promovidas por los partidos de oposición. Además, criticó las acciones de violencia verbal ocurridas en la discusión, resaltando que tales incidentes afectan la credibilidad de los grupos políticos que representan a los intereses del los agricultores.
Este debate en torno a la Ley de Aguas cobra mayor relevancia en el contexto de la política hidráulica del país, que busca equilibrar la protección de recursos con la seguridad jurídica para los usuarios. La nueva normativa establece que las concesiones de uso del agua no podrán transferirse libremente entre particulares, delegando en la Comisión Nacional del Agua (Conagua) la facultad de redistribuir esos derechos. Este cambio busca frenar el acaparamiento y promover un uso más sustentable del recurso, en un momento en que las preocupaciones sobre escasez hídrica aumentan a nivel nacional.
Previo a esta discusión, el escenario político se vio marcado por una agresiva confrontación en la Cámara de Diputados, donde productores y legisladores de diferentes bancadas evidenciaron las tensiones en torno a una legislación clave para la gestión del agua en México. La enmienda representa un paso en la política ambiental del país, priorizando la transparencia y la sustentabilidad en el manejo de uno de sus recursos más vitales.
El papel de legisladores como Aguilar Gil es central en este proceso, pues su posición y decisiones afectan la percepción pública y el rumbo de las políticas públicas en un tema de alta sensibilidad social y ecológica.
