Saltillo, Coahuila. - Toshiaki Nogiwa, un destacado campeón mundial de karate, ha dejado una huella profunda en el país desde su llegada hace 50 años. Originario de Japón, Nogiwa llegó a México en 1976 con la misión de enseñar karate y, a lo largo de los años, ha contribuido al desarrollo de este arte marcial en diversas regiones del país.
Desde su llegada a Saltillo, Nogiwa no solo se dedicó a impartir enseñanzas en las artes marciales, sino que también formó una familia con Alicia Valdés, originaria de Arteaga. A través de su esfuerzo y dedicación, fundó academias en lugares como Sinaloa, Nuevo León y Aguascalientes, así como en países como Guatemala y Argentina, ganándose el respeto y reconocimiento en el ámbito internacional.
A lo largo de su carrera, el maestro ha trabajado incansablemente en la formación de nuevas generaciones de karatekas. Su enfoque en la disciplina y el compromiso ha hecho que muchos estudiantes alcancen grados avanzados en karate, creando una comunidad sólida y unida alrededor de esta práctica.
En 2019, Nogiwa sorprendió a su familia al participar en un combate que lo llevó a enfrentarse a un colega japonés. A pesar de ser un desafío inesperado, logró salir victorioso, ganando un premio mundial en su categoría. Durante la premiación, declaró que su éxito era en honor a México, destacando su lealtad hacia el país que lo acogió como propio, mientras su familia lo apoyaba orgullosamente desde el público.
Con medio siglo de dedicación al karate en México, Toshiaki Nogiwa continúa inspirando a nuevos talentos y promoviendo el deporte. Su legado perdura en cada alumno que ha tenido la oportunidad de aprender de él y en la comunidad que ha construido alrededor del karate en su adoptivo hogar.
Con información de vanguardia.com.mx

