El coordinador de Morena argumenta que las barreras protegen los monumentos y edificios públicos ante protestas ciudadanas, en un contexto de polémica política.
En respuesta a la próxima movilización convocada para el 15 de noviembre en la Ciudad de México, el coordinador de los senadores de Morena, Adán Augusto López Hernández, justificó la colocación de vallas metálicas de tres metros de altura en torno a Palacio Nacional. Consideró que estas medidas son una obligación del gobierno federal para proteger los monumentos históricos y edificios públicos, y señaló que prevenir daños o incidentes es una práctica habitual en situaciones de marcha o protesta.
Esta acción generó controversia, ya que en años anteriores, durante su etapa de oposición, Morena y sus dirigentes criticaron enérgicamente la utilización de cercos y vallas policiales, calificándolos como símbolos del autoritarismo. La postura actual contrasta con esas posiciones, pues López Hernández afirmó que la estrategia responde a una cuestión de protección y seguridad, no de represión.
Además, el legislador afirmó sin presentar pruebas que ciertos empresarios y figuras de la ultraderecha están promoviendo la marcha, y señaló que el movimiento podría estar organizado por actores económicos como Claudio X. González y Ricardo Salinas Pliego. También rechazó que exista intención de infiltrar grupos violentos en la movilización, argumentando que históricamente quienes han enfrentado represión son los mismos que hoy representan al gobierno en funciones.
Este debate refleja las tensiones políticas en torno a las manifestaciones públicas y las medidas de seguridad implementadas por el Ejecutivo, en un contexto donde las movilizaciones sociales continúan siendo un instrumento de expresión ciudadana en el país.
