La petrolera anuncia un proyecto de exportación de GNL que no tiene aún decisión de inversión, mientras reduce personal y enfrenta un escenario financiero adverso.
YPF continúa avanzando en un proceso de ajuste interno, en medio de un contexto de incertidumbre sobre su participación en un proyecto estratégico de exportación de gas natural licuado (GNL). Aunque la compañía afirma que esta iniciativa podría generar hasta 50.000 empleos, en realidad aún no cuenta con una decisión final de inversión ni proyectos de financiamiento definidos, lo que genera dudas sobre las verdaderas perspectivas de crecimiento y creación de empleo. Paralelamente, la empresa ha iniciado recortes de personal y planea jubilaciones anticipadas, apuntando a reducir su estructura laboral en un momento de dificultades económicas. La llegada del nuevo presidente, Horacio Marín, prometió multiplicar por cuatro el valor de las acciones en cuatro años, pero los resultados financieros de 2025 reflejan un escenario negativo, con ingresos estancados, caída en rentabilidad y aumento del endeudamiento. La situación se refleja en balances que muestran pérdidas en los primeros meses del año, un deterioro en la liquidez y mayores obligaciones financieras, lo que contrasta con la fuerte inversión en campañas publicitarias que buscan mejorar la imagen institucional. La realidad financiera y los bajos resultados parecen alimentar un clima interno de incertidumbre y recortes, contrastando con la estrategia de expansión anunciada oficialmente.
