La afluencia de jugadores internacionales se redujo durante los meses de verano, afectando la economía del segmento premium en la región, pero se esperan señales de recuperación para fin de año.
El segmento del turismo de golf en el Caribe Mexicano experimentó una caída significativa durante la temporada de verano, con una reducción del 30% en la afluencia de jugadores internacionales. La disminución se atribuye principalmente a la menor llegada de turistas provenientes de Estados Unidos y Canadá, considerados los mercados más importantes para esta actividad en la región. Aunque los últimos meses han sido desafiantes para los operadores, las perspectivas parecen mejorar en la temporada de invierno, con estimaciones que indican un retorno cercano a los niveles de 2024. La recuperación en las reservas hoteleras y un incremento en la visita de turistas canadienses sugieren un cierre de año con mejores resultados. La inversión en infraestructura y eventos internacionales, como torneos de renombre, posicionan al Caribe Mexicano como uno de los destinos líderes en golf en América Latina, atrayendo a viajeros de alto poder adquisitivo que aportan una significativa derrama económica a la región. La importancia de este mercado radica en su contribución a la diversificación turística y en su impacto en sectores asociados como alojamiento, gastronomía y transporte. Con 13 campos de golf de nivel internacional distribuidos en varias zonas, el destino continúa consolidándose como uno de los polos de golf más relevantes de la región.
