Millones de trabajadores independientes en México enfrentan un futuro incierto ante la falta de un plan de retiro.
CIUDAD DE MÉXICO. – Una significativa porción de la fuerza laboral mexicana, estimada en 12.9 millones de personas, opera como trabajador independiente, representando el 21.8% de la población ocupada. Estos individuos, que abarcan desde freelancers hasta autoempleados, generan ingresos pero, en su mayoría, carecen de un sistema de ahorro para su jubilación, como las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore).
La situación subraya la vulnerabilidad de un amplio sector económico ante la ausencia de una pensión garantizada para la vejez. A pesar de no cotizar obligatoriamente en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) o el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), los trabajadores independientes tienen la opción de afiliarse a una Afore para construir un patrimonio futuro.
La Afore Banamex ha destacado la Afore como la vía principal para que los independientes aseguren su retiro. El proceso de afiliación es directo: se elige una Afore y se presentan documentos básicos como acta de nacimiento, CURP, identificación y comprobante de domicilio.
Para activar la cuenta, se requiere una aportación voluntaria inicial en los primeros 60 días. Posteriormente, existen diversas modalidades para realizar depósitos, incluyendo domiciliación electrónica, pagos en tiendas de conveniencia, sucursales bancarias, o a través de internet y la aplicación AforeMóvil, con aportaciones que pueden iniciar desde 50 pesos.
Adicionalmente, el ahorro en una Afore ofrece beneficios fiscales, como la posibilidad de deducciones que podrían traducirse en saldos a favor en la declaración anual. La iniciativa de ahorrar para el retiro, incluso con aportaciones flexibles, representa un paso crucial hacia una mayor tranquilidad financiera en el futuro para los trabajadores independientes.
