Expertos advierten que las nuevas regulaciones podrían aumentar costos y retrasos en el comercio exterior mexicano, afectando diversas industrias.
El próximo año se anticipa un escenario complejo para el comercio exterior en México debido a la implementación de las recientes modificaciones en la Ley Aduanera. Estas reformas, que buscan modernizar los procesos y aumentar la eficiencia, también conllevan riesgos de un incremento en la burocracia y en los costos operativos. La detención de mercancías y la expansión de los tiempos en las aduanas podrían generar retrasos significativos, afectando la cadena de suministro y encareciendo los productos finales para los consumidores.
Estos cambios no solo impactarán en los procedimientos logísticos, sino que también podrían elevar hasta un 6% el costo de los productos para el consumidor. La reducción en la eficiencia de los procesos, sumada a las recientes rotaciones de personal en las instituciones aduaneras, ha generado incertidumbre respecto a la capacidad del sistema para adaptarse sin generar congestiones y pérdidas de competitividad en el mercado internacional. La innovación en tecnología portuaria y aduanera se implementará de forma paulatina, pero la curva de aprendizaje y la resistencia al cambio son obstáculos que podrían limitar los beneficios esperados.
En el ámbito de la logística aérea y marítima, las demoras han aumentado considerablemente, provocando retrasos en la entrega de mercancías, especialmente para insumos críticos y productos perecederos. La levísima diferencia en el tiempo de despacho, que antes promediaba 16 horas y ahora puede extenderse hasta 36 horas, representa un golpe duro para los negocios que dependen de entregas rápidas y eficientes en un mercado cada vez más globalizado.
Estos desafíos serán tema central en el Séptimo Encuentro para el Sur Sureste, que reunirá a empresarios de nueve estados en Mérida, Yucatán. Además de abordar la sostenibilidad y la innovación, el evento facilitará un diálogo internacional con representantes de Emiratos Árabes, Canadá y República Dominicana, en busca de soluciones que impulsen la facilitación comercial y fortalezcan la economía regional.
