La reducción en la fabricación de vehículos, afectada por recortes de Nissan y ajustes en la industria, refleja una desaceleración que impacta la economía mexicana.
Durante octubre, la industria automotriz en México enfrentó una significativa disminución en la producción de vehículos ligeros, registrando una caída del 3.7% respecto al mismo mes del año anterior. Este descenso se ve reflejado en cifras como la reducción del 17.4% en la producción de Nissan, una de las principales armadoras del país, que dejó atrás una tendencia de crecimiento y enfrentó su mayor descenso desde noviembre de 2022. La disminución responde en parte a la decisión de Nissan de reducir su capacidad global en un 20% y cerrar su planta en CIVAC, trasladando parte de la producción a Aguascalientes para cumplir con los nuevos objetivos de volumen anual, que pasarán de 5 millones a 4 millones de unidades en el próximo ejercicio fiscal. A pesar de estos ajustes, otros fabricantes como General Motors y Chrysler mostraron ligeros incrementos, pero en general, la manufactura total en el período de enero a octubre sumó 3.38 millones de unidades, un 0.7% menos que el mismo lapso del año previo. Paralelamente, las exportaciones mexicanas cayeron un 5.45% en octubre, hundiéndose a 314,227 vehículos, principalmente hacia Estados Unidos, que sigue siendo el principal mercado. Esta tendencia de menor producción y exportación confirma un entorno de desaceleración que podría afectar la dinámica económica de un sector clave para la economía del país y un indicador de cómo las decisiones estratégicas en la industria impactan la economía nacional.
