Ciudad de México. – El peso mexicano cerró la jornada en 17.88 unidades por dólar, mostrando una apreciación frente a la divisa estadounidense. Este comportamiento se atribuye a un debilitamiento generalizado del dólar a nivel global y al atractivo de las operaciones de carry trade.
Según datos de operaciones interbancarias, la divisa nacional ganó siete centavos en comparación con el cierre del miércoles 24 de diciembre. Desde el inicio de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el peso ha acumulado una ganancia de 68 centavos.
Analistas económicos, como Gabriela Siller, directora de la División Económica de Banco Base, señalan que la fortaleza del peso se debe principalmente a dos factores. El primero es la debilidad del dólar, impulsada por las expectativas de que la Reserva Federal de Estados Unidos continúe reduciendo su tasa de interés y por las inyecciones de liquidez en el mercado financiero.
El segundo factor clave son las operaciones de carry trade. Estas se benefician del diferencial de tasas de interés entre México y otras economías importantes como Estados Unidos y Japón. La reciente desaceleración de la inflación en Japón y la depreciación del yen hacen que estas operaciones sean más atractivas para los inversores.
El carry trade consiste en tomar posiciones de inversión apalancadas, aprovechando las bajas tasas de interés en una divisa de financiamiento para invertir en divisas con tasas de interés más altas. La baja volatilidad cambiaria y la expectativa de apreciación de la divisa objetivo son condiciones que facilitan estas operaciones.
Respecto a futuras proyecciones, se estima que para el primer trimestre de 2026, el tipo de cambio podría alcanzar niveles cercanos a 17.65 pesos por dólar, e incluso no se descarta la posibilidad de que se acerque a los 17 pesos durante ese mismo año.
