La depreciación del peso mexicano responde a la fortaleza del dólar y a movimientos en mercados globales tras decisiones de la Reserva Federal.
El peso mexicano cerró la sesión en 18.37 unidades por dólar, experimentando una baja de 0.41 por ciento en un contexto de fortalecimiento del billete verde a nivel internacional. Las plazas bursátiles locales mostraron tendencia negativa, impulsadas por la reciente decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de reducir su tasa de interés, lo que generó movimientos en mercados financieros globales.
Este comportamiento también se reflejó en la Bolsa Mexicana de Valores, cuya principalíndice cayó por segundo día consecutivo, alcanzando 61,312.73 puntos, con una pérdida de 0.46 por ciento. Las acciones de Nutrisa, en su regreso al mercado local, sufrieron una caída significativa de 10 por ciento tras anunciar una emisión de nuevas acciones, en medio de un mercado volátil y con expectativas de ajustes en las inversiones. Además, las investigaciones sobre movimientos de empresas como Industrias Peñoles y Grupo Televisa continúan influyendo en los precios, mientras que compañías como Orbia lograron incrementos en sus cotizaciones, reflejando una reconfiguración en las preferencias de los inversionistas.
En el ámbito internacional, el dólar se fortaleció frente a varias monedas, impulsado principalmente por datos económicos estadounidenses que muestran un mercado laboral en proceso de estabilización, pero con menos demanda de empleo. La tasa de rendimiento de bonos a 10 y 20 años también subió, anticipando posibles ajustes en las políticas de inversión a largo plazo.
En un análisis más amplio, la depreciación del peso responde a la interacción de factores internos y externos, incluyendo las políticas monetarias de Estados Unidos y las expectativas de crecimiento en México ante recientes avances en las relaciones bilaterales con Canadá y cambios en el entorno económico global.
