La petroquímica nacional informó una significativa disminución en sus pérdidas y un aumento en la producción de hidrocarburos, fortaleciendo su estabilidad financiera.
En el tercer trimestre, Petróleos Mexicanos (Pemex) reportó una reducción en sus pérdidas netas de aproximadamente 100 mil millones de pesos en comparación con el mismo periodo del año anterior, logrando una pérdida de 61 mil 242 millones. Este descenso representa una disminución del 62 por ciento y refleja una mejora en los esfuerzos de eficiencia y gestión financiera. Durante dicho trimestre, la producción promedio de hidrocarburos líquidos alcanzó 1.65 millones de barriles diarios, consolidando una tendencia de recuperación en su rendimiento productivo. La compañía atribuye estos resultados a una serie de reformas legales que simplificaron su estructura corporativa y permitieron mayores controles de costos. Históricamente, Pemex ha enfrentado desafíos financieros severos, pero estas acciones recientes marcan un paso importante hacia la estabilidad y la sostenibilidad a largo plazo. Expertos consideran que la eficiencia en la gestión y la inversión en exploración y producción serán clave para mantener esta tendencia positiva.
