La paralización de cuatro plataformas debido a impagos de Pemex genera pérdidas significativas en ingresos y EBITDA, afectando el rendimiento del conglomerado.
En el tercer trimestre de 2025, la división de infraestructura de Grupo México enfrentó severas dificultades tras suspender las operaciones en cuatro de sus seis plataformas de perforación, afectadas por retrasos en pagos por parte de Petróleos Mexicanos. La interrupción continúa, impactando los ingresos y el resultado operativo del negocio. La ausencia de producción en las plataformas Jack Up localizadas en Chihuahua, Zacatecas, Campeche y Tabasco redujo los ingresos en un 70% y el EBITDA en un 93% respecto al mismo periodo del año anterior, según datos internos. Sin embargo, a pesar de estos desafíos, el conglomerado mostró un aumento en sus utilidades netas consolidadas de 55.5%, gracias en parte a los resultados positivos en la división minera, que logró más de un billón de dólares en beneficios. La recuperación en el sector minero se debe al repunte en extracción de minerales esenciales, aunque la compañía continúa enfrentando obstáculos para reactivar inversiones mayores, debido a permisos pendientes. Además, el segmento de transporte reportó avances, incrementando su utilidad neta con mayor volumen de carga, lo cual ayuda a contrarrestar parcialmente los efectos de la suspensión en infraestructura.
La situación en Pemex, que ha reportado atrasos en pagos a diversos proveedores, refleja la complejidad del entorno energético y de infraestructura en México. La dependencia de pagos puntuales y la cobertura financiera son clave para mantener las operaciones de las empresas contratistas, lo que resulta vital para la reactivación de proyectos y para evitar mayores impactos económicos en las cadenas de suministro nacionales.
Este fenómeno pone de manifiesto los riesgos de una cadena de suministro vulnerable y subraya la importancia de la estabilidad financiera de Pemex para sostener la inversión privada en infraestructura energética y de exploración. La recuperación de estos proyectos será determinante para que empresas como Grupo México puedan reactivar su actividad y recuperar los niveles de producción y rentabilidad previos.
