La compañía prioriza motores de gasolina y híbridos en su portafolio, adaptándose a un mercado eléctrico más lento de lo previsto en Norteamérica.
La electrificación del sector automotor ha experimentado una desaceleración en los últimos años, influenciada por factores como la reducción de incentivos en Estados Unidos, el aumento en los costos de materiales y la insuficiencia de infraestructura de carga. Como resultado, empresas manufactureras de componentes, como Nemak, han ajustado su enfoque estratégico para responder a estas condiciones cambiantes. La firma continúa participando en contratos relacionados con motores tradicionales y híbridos en su mayoría, aprovechando activos existentes sin requerir nuevas inversiones de capital. Aunque algunos proyectos relacionados con la electromovilidad han sufrido deterioros de activos y retrasos, la compañía mantiene una postura flexible, revisando continuamente su base de activos y adaptando su producción. Este ajuste refleja una tendencia en el mercado hacia una transición gradual y condicionada, en lugar de un cambio inmediato hacia vehículos eléctricos a gran escala, permitiendo a empresas como Nemak equilibrar el presente con una visión a largo plazo.
