Ciudad de México. – El país atraviesa una difícil situación económica que se refleja en la pérdida de empleos formales, registrando la peor caída de patrones en casi tres décadas. Factores como la burocracia, altos costos de contratación, inseguridad, incertidumbre jurídica y cambios regulatorios, sumados a la amenaza arancelaria externa, han mermado la economía nacional. En los últimos 24 meses hasta noviembre pasado, la pérdida neta de patrones fue de 41 mil 764, la más profunda desde que existen registros disponibles en 1998, según datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). El año 2025 también mostró cifras preocupantes con la pérdida de 24 mil 367 patrones, superando los registros de 2024 y 2023. Esta caída es más pronunciada que la observada durante la Gran Recesión de 2008-2009 y la crisis de 2003-2004. Cecilia Carrillo, directora general de Coparmex Nuevo León, lamentó que las condiciones internas del país no incentiven la actividad productiva formal, lo que, junto con la inseguridad y la incertidumbre jurídica, está provocando el cierre de negocios. Destacó que las pequeñas y medianas empresas (Pymes) son las más afectadas, enfrentando dificultades de acceso a financiamiento, lo que a su vez resulta en despidos de trabajadores. La Caintra Nuevo León coincidió en que la pérdida de registros patronales se debe a una combinación de factores estructurales y coyunturales, siendo las Pymes las más vulnerables. El organismo industrial señaló presiones en costos, dificultades de financiamiento, cambios en la demanda y cargas administrativas como los principales retos. Del total de bajas registradas entre 2024 y 2025, el 56% correspondieron a empresas que emplean entre 2 y 5 personas, y el 16% a compañías con 6 a 50 empleados. Las grandes empresas también mostraron una ligera disminución, con 13 unidades que emplean entre 501 y mil personas reportando bajas.
