La Presidenta de México reconoce factores externos que afectaron la economía, descartando la Reforma Judicial como causa principal del crecimiento reducido.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, admitió que en 2025 la economía nacional experimentó un crecimiento moderado, influenciado por diversos factores internacionales y de mercado. La funcionaria destacó que las fluctuaciones en la economía de Estados Unidos, en particular la disminución en la demanda de automóviles y la escalada de aranceles, han tenido un impacto directo en las exportaciones mexicanas. A pesar de las dificultades, Sheinbaum aseguró que la economía mexicana mantiene una estructura sólida, respaldada por una política económica orientada a la transformación social y económica del país. La cercanía con Estados Unidos continúa siendo un elemento clave para atraer inversión extranjera y ampliar las relaciones comerciales, particularmente mediante el tratado del T-MEC. Además, la líder gubernamental resaltó que las inversiones en sectores como la electrónica siguen mostrando buenos resultados, incluso cuando el ramo automotriz presenta una desaceleración. Desde una perspectiva de análisis, expertos señalan que la economía mundial enfrenta condiciones complejas que afectan la recuperación global. La postura optimista de Sheinbaum refleja una confianza en el rumbo de México, con expectativas positivas para 2026, gracias a un plan de inversión pública y la confianza del mercado internacional. La estabilidad del peso y la inversión extranjera directa son indicadores clave de este escenario favorable. En definitiva, la mandataria expresó su optimismo por los resultados económicos y la capacidad del país para superar obstáculos externos, proyectando un cierre de año favorable y un crecimiento estimado para el próximo ciclo.
