La medida busca frenar el dumping y apoyar a los fabricantes mexicanos ante el aumento de importaciones subvaluadas, en un contexto de tensiones comerciales.
El gobierno mexicano ha implementado nuevas medidas para fortalecer la producción local de calzado, en respuesta a un incremento significativo en las importaciones provenientes de China. Después de suspender temporalmente las importaciones de pares terminados bajo el programa IMMEX, se establecieron cuotas compensatorias que afectan a los productos originarios de China que ingresan al país a precios inferiores a 22.58 dólares por par. Estas medidas se derivan de una investigación en curso que evidenció prácticas de dumping y daños a la industria mexicana, resultando en cuotas que oscilan entre 0.54 y 22.50 dólares por par, vigentes por cinco años con opción a extensión.
Este aumento en la protección arancelaria responde a un escenario en el que, en 2024, México adquirió aproximadamente 185 millones de pares de calzado desde el extranjero, con cerca de la mitad provenientes de China a precios por debajo del mercado local, lo que ha provocado la pérdida de participación en el mercado y cierres de talleres nacionales. La Secretaría de Economía señala que dichas importaciones crecieron más del 40% en solo un año, afectando la creación de empleos en el sector manufacturero.
Para combatir la competencia desleal y garantizar condiciones equitativas, las autoridades también planean reforzar la normativa aduanera mediante reformas que sancionen con mayor severidad los actos de contrabando y comercio irregular. La estrategia busca no solo proteger a los productores mexicanos, sino también atraer nuevas inversiones en la industria del calzado, que cuenta con capacidad instalada y marcas internacionales que ya fabrican en el país. La iniciativa forma parte del plan del gobierno para fortalecer el sector manufacturero en medio de un entorno global complejo y competitivo.
Desde una perspectiva política, estas acciones representan un esfuerzo de la administración de Claudia Sheinbaum por consolidar la manufactura nacional frente a las tensiones y cambios en el comercio mundial, logrando así una mayor soberanía industrial y generación de empleos en México.
