Ciudad de México. – México se enfrenta a un desafío considerable para reducir su dependencia de los insumos provenientes de Asia, ya que un 44.3% de las importaciones del país provienen de esta región, según datos del Banco de México (Banxico) que abarcan de enero a octubre de 2025.
China y Taiwán son los principales proveedores asiáticos, y la preocupación radica en la ausencia de tratados de libre comercio con estas naciones. En octubre de 2025, la participación de las importaciones asiáticas alcanzó el 48.8%, superando incluso el 36.5% proveniente de los socios del T-MEC (Estados Unidos y Canadá) en el mismo mes.
Sectores clave como el textil, de la confección y el siderúrgico son particularmente dependientes de la proveeduría asiática. En el rubro de materiales textiles y sus manufacturas, hasta un 60% de las importaciones entre enero y octubre de 2025 se originaron en Asia, en contraste con el 26% adquirido de la zona T-MEC. Un ejemplo específico es el hilo de coser de algodón, del cual el 51.3% de las importaciones globales en octubre era de origen chino.
La reciente iniciativa del Gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum de modificar aranceles a mil 463 fracciones arancelarias de países sin acuerdos comerciales, y la próxima aplicación de aranceles máximos del 35% a productos importados desde naciones sin tratados a partir del 1 de enero de 2026, plantean interrogantes.
Expertos como Turenna Ramírez, socia líder del Área de Comercio Internacional y Aduanas de Holland & Knight, advierten que la aplicación de aranceles podría afectar la imagen de México en cuanto al libre comercio y disuadir potenciales inversiones extranjeras. Además, existe la duda sobre cómo estas medidas proteccionistas impulsarán las industrias nacionales sin afectar negativamente la cadena de suministros.
