La compañía reduce su fuerza laboral en áreas clave de IA, en medio de reestructuración para acelerar el desarrollo de nuevos productos y tecnologías avanzadas.
En un movimiento estratégico, Meta ha decidido reducir en 600 puestos de trabajo varias de sus divisiones dedicadas a la investigación y desarrollo en inteligencia artificial. La medida forma parte de una reestructuración que busca optimizar recursos y acelerar la innovación en productos de IA, sin afectar los equipos principales encargados de proyectos de alto nivel como la creación de sistemas de inteligencia superordenada. La compañía reafirmó que estos cambios no reflejan un decremento en su compromiso con el avance en inteligencia artificial, sino una intención de enfocar esfuerzos en áreas clave y mejorar la eficiencia operativa. La semana pasada, la firma anunció que limitará el acceso a ciertos chatbots externos en WhatsApp, lo que evidencia su intención de centralizar y potenciar sus propias herramientas de IA para consolidar su presencia en el mercado tecnológico. La reordenación incluye la división de sus proyectos en segmentos especializados, como investigación, desarrollo de productos y infraestructura digital, donde se concentrarán los recursos para consolidar su liderazgo en inteligencia artificial.
