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Ordenan máximo impuesto a gasolinas por 19ª semana consecutiva

Las gasolinas y diésel mantienen durante 19 semanas consecutivas el impuesto máximo en México, tras la suspensión de estímulos fiscales en el país.

Por Redacción1 min de lectura
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El gobierno mantuvo los estímulos fiscales en ceros, asegurando que los impuestos sobre las gasolinas y el diésel permanezcan en su nivel máximo durante casi cinco meses.

Desde el 11 de abril, las autoridades fiscales de México han mantenido en cero los estímulos fiscales en combustibles, lo que implica que el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) se cobra en su totalidad sobre las gasolinas y el diésel. Esta política ha resultado en 19 semanas consecutivas con el cobro del impuesto máximo permitido por la ley, elevando los costos en las estaciones de servicio.

En el período del 16 al 22 de agosto, las cuotas del IEPS son de 6.4555 pesos por litro en gasolina Magna (menos de 91 octanos), 5.4513 pesos en gasolina Premium (igual o mayor a 91 octanos) y 7.0946 pesos en diésel, sin estímulo fiscal aplicable. Sin embargo, en ciudades fronterizas como Ciudad Juárez y en las zonas específicas de frontera con Estados Unidos y Guatemala, se aplican montos y descuentos diferentes, buscando aliviar el impacto en esas regiones.

Este escenario se da en el contexto de acuerdos del gobierno de Claudia Sheinbaum con varias cadenas de estaciones de gasolina, para mantener el precio de la gasolina Magna en torno a los 24 pesos por litro en ciertas áreas urbanas. Además, factores adicionales como los costos de producción y logística también influyen en el precio final al consumidor.

El estímulo fiscal en combustibles representa una estrategia para reducir los efectos del precio internacional del petróleo y apoyar el consumo interno, ya que al reducir o eliminar estos impuestos, se busca evitar que los consumidores sintieran incrementos significativos ante las fluctuaciones del mercado petrolero. La continuidad en estos cobros máximos refleja una decisión gubernamental de mantener una política fiscal que, aunque beneficia a los consumidores en el corto plazo, también representa una recaudación completa en el sector energético.

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