La plataforma de supermercado digital anunció su cierre por motivos financieros, dejando incógnitas sobre el modelo de comercio electrónico en México.
En diciembre de 2025, Jüsto, el supermercado digital que revolucionó el comercio en México desde su creación en 2019, anunció su cierre formal tras seis años de operación. La decisión respondió a complicaciones financieras y estratégicas, poniendo fin a una ambiciosa propuesta de ventas sin tiendas físicas ni intermediarios, que logró captar inversiones superiores a 300 millones de dólares. La compañía comunicó a sus usuarios que todos los pedidos pendientes serían entregados y que los fondos en su sistema de recompensas, conocido como Justo Wallet, quedarían inactivos, eliminándose definitivamente después de la fecha de cierre.
La historia de Jüsto refleja el desafío del comercio electrónico puro en un mercado dominado por gigantes minoristas tradicionales que han sabido adaptar sus modelos a la digitalización. Fundada en 2019 por Ricardo Weder, exejecutivo de Cabify y HSBC, la startup aspiraba a transformar la compra de alimentos mediante tecnología innovadora que redujera costos y apoyara a productores locales. Sin embargo, pese a un crecimiento inicial acelerado, la competencia feroz y los cambios en la dinámica del mercado post-pandemia impidieron su sostenibilidad.
Este cierre marca un momento de reflexión sobre los límites y oportunidades del comercio digital en México, especialmente en un contexto donde los grandes minoristas consolidan sus plataformas en línea para mantener su liderazgo. La salida de Jüsto evidencia la dificultad que enfrentan las startups que dependen exclusivamente de la innovación tecnológica en un entorno altamente competitivo, donde la eficiencia operacional de los actores tradicionales sigue siendo una barrera difícil de superar.
Los usuarios afectados deben gestionar pedidos y saldo en la plataforma, que ya no aceptará nuevas compras, mientras que la empresa afirmó que eliminará los datos personales conforme a la ley. La historia de este proyecto pone de relieve la necesidad de adaptar los modelos de negocio a las realidades del mercado y subraya que, en la era digital, la innovación requiere de una estrategia sostenible a largo plazo.
