Ciudad de México. – La entrada del nuevo año fiscal 2026 trae consigo una serie de ajustes al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que impactarán directamente en el bolsillo de los consumidores mexicanos, especialmente durante la tradicional cuesta de enero. Estos cambios, aprobados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y el Congreso de la Unión, elevan los impuestos sobre productos de uso cotidiano y gravan nuevas categorías.
Los incrementos más notables se observan en las bebidas azucaradas y saborizadas, cuyo IEPS por litro casi se duplicará, pasando de 1.6451 a 3.0818 pesos. Además, por primera vez, las bebidas con edulcorantes (dietéticas o ‘light’) estarán sujetas a un impuesto de 1.50 pesos por litro. En el caso del tabaco, la tasa impositiva subirá del 160% al 200%, y la cuota específica por cigarro aumentará. Los combustibles, como gasolinas y diésel, también verán sus cuotas actualizadas al alza por inflación. Otros bienes y servicios afectados incluyen las apuestas y juegos de azar, con un aumento del 50%, y los sueros orales con azúcares o edulcorantes, que ahora también se incorporan al gravamen.
Aunque inicialmente se había propuesto un incremento del 8% a los videojuegos con contenido violento, a petición de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el Poder Legislativo iniciará el proceso para su derogación, lo que representa un alivio para este sector.
La Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope) ha expresado su preocupación por el alza en el precio de los cigarros, que superará los 100 pesos por cajetilla a partir del 1 de enero de 2026. Armando Reyes Sías, presidente local de Canacope, señaló que este aumento afectará el gasto familiar destinado a productos de primera necesidad y perjudicará a los establecimientos comerciales, ya que los fumadores continuarán su consumo a pesar del incremento. Reyes Sías instó a los legisladores a priorizar el beneficio ciudadano sobre los intereses recaudatorios del gobierno federal.
Los comerciantes advierten que estas medidas podrían ser el golpe final para muchos negocios minoristas que ya operan al límite. La caída en las ventas del sector se había acentuado tras las restricciones para vender botanas y refrescos en escuelas, y este nuevo impuesto agravará la situación, llevando al cierre de más tiendas y empresas. Los pequeños negocios, como las tienditas, ya enfrentan dificultades ante la batalla de los consumidores por mantenerse económicamente, y este tipo de impuestos incrementa su precariedad.
El impacto en la economía familiar será significativo, ya que los aumentos en el IEPS se traducirán en precios más altos para bienes de consumo diario. Las familias podrían gastar cientos de pesos adicionales mensualmente solo en bebidas y tabaco. Algunas marcas populares de cigarros podrían encarecerse hasta un 20%. Analistas anticipan que estos cambios presionarán la inflación al inicio de 2026, afectando de manera desproporcionada a los hogares con ingresos menores, quienes sentirán con más fuerza el incremento en el costo de bienes esenciales.
En resumen, el IEPS para 2026 representa uno de los ajustes fiscales más notables en años recientes. Si bien parte de la motivación oficial busca mejorar la salud pública y aumentar la recaudación, el impacto directo en el bolsillo de las familias, especialmente al inicio del año, podría hacer que la cuesta de enero sea particularmente difícil para muchos mexicanos.
