La eliminación de exenciones en envíos afecta a la paquetería, inversiones y recauda recursos en México, tras decisiones internacionales y cambios regulatorios.
En un cambio que repercute profundamente en el comercio digital y la logística, México implementó nuevas regulaciones que eliminan el régimen de “minimis”, afectando a empresas de mensajería y a la inversión en el sector. La medida, siguiendo una tendencia global iniciada en Estados Unidos, busca reducir las importaciones no reguladas, principalmente provenientes de Asia, y aumentar la recaudación fiscal del país. Estas acciones responden a una estrategia gubernamental para fortalecer los ingresos fiscales mediante una mayor vigilancia aduanera y cambios en el tratamiento fiscal de productos de bajo valor. Sin embargo, este entorno normativo más restrictivo ha generado incertidumbre entre las empresas, que ven disminuidas sus expectativas de crecimiento y toman una actitud más cautelosa ante nuevas inversiones. Antes de estos cambios, el mercado de mensajería en México alcanzó un valor cercano a los 2,500 millones de dólares en 2024, con proyecciones optimistas que ahora se ven amenazadas por un escenario de mayor regulación y menor movilidad comercial. Aunque las autoridades ven en estas medidas un impulso para las finanzas públicas, los efectos secundarios impactan en consumidores y en la competitividad del sector, que busca adaptarse a un entorno más restrictivo y menos predecible, en medio de una tendencia por segmentar y sofisticar regulaciones específicas según los productos y sectores.
