CIUDAD DE MÉXICO. – La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha dado a conocer el Plan Anual de Financiamiento 2026, documento clave que delineará la política de endeudamiento y el manejo de la deuda pública para el próximo año. La estrategia, alineada con el Paquete Económico aprobado y la Ley Federal de Deuda Pública, prioriza una reducción del endeudamiento público en comparación con 2025, así como ajustes en la estrategia de financiamiento con un enfoque en la sostenibilidad, la gestión de riesgos y la resiliencia ante la volatilidad financiera.
El plan se estructura en cinco ejes principales, con un énfasis particular en el mercado local, el control del déficit público y la emisión de instrumentos financieros que incorporen criterios de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y principios Ambientales, Sociales y de Gobernanza (ASG). El objetivo es fortalecer las finanzas públicas y mitigar presiones de corto plazo.
El Plan Anual de Financiamiento es la herramienta fundamental de la política fiscal que define los montos, plazos, costos y riesgos asociados al endeudamiento del sector público. Para 2026, Hacienda busca cubrir las necesidades de financiamiento del gobierno federal con niveles de riesgo y costo adecuados, además de optimizar el perfil de vencimientos de la deuda para una administración más eficiente.
Según las proyecciones de Hacienda, las necesidades de financiamiento del sector público en 2026 representarán el 16.6% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que significaría una disminución de 2.2 puntos porcentuales respecto al año anterior. En cuanto a la composición de la deuda, se prevé que la deuda interna neta tenga un plazo promedio de 7.9 años, mientras que la deuda externa alcanzará un plazo promedio de 15.6 años. Los valores gubernamentales a tasa fija con vencimiento superior a un año constituirán el 79.4% de la deuda interna, una medida orientada a disminuir riesgos de refinanciamiento y reducir presiones sobre las finanzas públicas.
La estrategia contempla además una diversificación del portafolio de deuda y un manejo integral de riesgos a través de instrumentos financieros derivados. Esto permitirá reducir la volatilidad asociada a fluctuaciones en los precios del petróleo, el tipo de cambio y las tasas de interés. El Fondo Nacional de Infraestructura (FONADIN) seguirá desempeñando un papel relevante en la financiación de proyectos de infraestructura con impacto social, utilizando mecanismos innovadores y sostenibles.
Durante el primer trimestre de 2026, el programa de subastas de valores gubernamentales mantendrá una estrategia proactiva y flexible, con preferencia por el mercado local y el respeto al objetivo de déficit público. Se realizarán subastas semanales de CETES a 28, 91 y 182 días, y quincenales para plazos de 1 y 2 años. Las subastas de Pagarés de la Tesorería de la Federación (TESOBONOS) serán trimestrales para plazos de 2 y 5 años. Los Bondes F se licitarán quincenalmente en plazos de 1 a 5 años y mensualmente para 7 y 10 años, con un incremento en el monto máximo a colocar. En cuanto a los Bonos M, se prevé una reducción en las emisiones a 3 y 5 años, y un aumento en las de 20 y 30 años. Los Udibonos verán un incremento en emisiones de 3, 10 y 20 años, manteniendo montos estables a 30 años. Para los Bonos de Desarrollo (BONDES D), se contemplan emisiones a corto y mediano plazo, con montos a definir. Los CETES, en su rango semanal, se situarán entre 5,000 y 20,000 millones de pesos, a determinar semanalmente.
La SHCP mantendrá una vigilancia constante de los mercados financieros y empleará los instrumentos necesarios para asegurar la operatividad y estabilidad del mercado de deuda. El programa de financiamiento y subastas podrá ser ajustado según las condiciones financieras, y cualquier modificación será comunicada oportunamente a través del Banco de México y los canales institucionales.
