La entrada en vigor de un nuevo impuesto del 50% amenaza el crecimiento de la marca china en un mercado clave, en un entorno geopolítico tenso.
La presencia de Geely en México ha experimentado un crecimiento acelerado desde su llegada a finales de 2023, posicionándose como una de las marcas de mayor progreso en el país. Sin embargo, su expansión enfrenta un escenario incierto debido a la propuesta de un arancel del 50% para vehículos importados desde China, la cual será sometida a votación en diciembre. Esta medida, impulsada por la Secretaría de Economía, responde a las tensiones geopolíticas entre China, Estados Unidos y Europa, que buscan limitar la influencia china en industrias clave como la automotriz eléctrica.
Geely, que opera con una red que incluye marcas como Lynk & Co, Zeekr y Volvo, ha logrado ventas mensuales cercanas a 2,500 unidades en octubre, superando expectativas internas y consolidándose como un competidor relevante en el mercado mexicano. El director general de la firma en el país, Bryan Wu, destaca su estrategia centrada en ofrecer productos de calidad y elevar la satisfacción del cliente, a pesar de los desafíos regulatorios y económicos.
El contexto internacional añade presión adicional, ya que la revisión del T-MEC en 2026 apunta a controlar el flujo de productos chinos en Norteamérica. Aunque estas políticas generan incertidumbre en los precios y la logística, la compañía reafirma su compromiso de mantener operaciones a largo plazo, confiando en su cadena de suministro propio y tecnología desarrollada internamente para diferenciarse. La firma busca reforzar su presencia mundial, estableciendo alianzas con fabricantes como Renault y extendiendo su red en diversos continentes, mientras enfrenta un entorno global en constante cambio.
El futuro de Geely en México dependerá de su capacidad para adaptarse a estas condiciones, con una visión de estabilidad y expansión sostenida en un mercado estratégico para su desarrollo global.
