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Ganaderos de Mazatlán se recuperan tras sequía gracias a lluvias y apoyos municipales

El sector ganadero de Mazatlán cierra 2025 con una recuperación significativa, gracias a las lluvias y apoyos municipales que permitieron superar una sequía crítica y la venta de 10 mil reses.

Por Redacción2 min de lectura
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MAZATLÁN, SINALOA. – El sector ganadero de Mazatlán ha logrado estabilizarse durante 2025, superando los desafíos de una severa sequía gracias a la llegada de la temporada de lluvias y a apoyos económicos directos del municipio. Esta combinación de factores permitió evitar la deserción de productores, a pesar de que durante los meses más críticos se tuvo que proceder a la venta de aproximadamente 10 mil cabezas de ganado.

José Antonio Lizárraga Rivera, presidente de la Asociación Ganadera Local, destacó que el sector cerrará el año con una producción diaria estimada de 100 mil litros de leche. Si bien el inicio de 2025 presentó complicaciones por la escasez de agua y alimento, la resiliencia de los productores y las medidas implementadas por las autoridades locales fueron determinantes para la recuperación.

Las precipitaciones pluviales, junto con las ayudas económicas municipales destinadas a la cuenca lechera, jugaron un papel crucial. Según Lizárraga Rivera, las lluvias impidieron que al menos 20 ganaderos abandonaran la actividad, ya que la sequía había disparado los costos de alimentación y reducido drásticamente la disponibilidad de agua.

Antes de la temporada de lluvias, la difícil situación obligó a numerosos productores a vender cerca de 10 mil animales. Esta medida, aunque de emergencia para mitigar pérdidas, permitió a quienes decidieron permanecer en el sector reorganizar sus operaciones y enfrentar mejor los meses venideros.

La inversión en infraestructura hídrica, incluyendo la construcción de represas y abrevaderos con financiamiento municipal, también fue fundamental. Estas obras facilitaron la captación y el acceso al agua, fortaleciendo la capacidad del sector para resistir futuros periodos de sequía.

Uno de los productores que experimentó la crisis fue Ramón Estrada Osuna, miembro de los 2 mil 500 ganaderos que conforman la cuenca lechera de Mazatlán. Relató que estuvo a punto de abandonar la actividad en los primeros cuatro meses del año, lo que lo llevó a vender la mitad de su ganado, priorizando la conservación de reses adultas para la reproducción. Con el retorno de las lluvias y la recuperación de pastos, sus gastos de producción se redujeron hasta en un 50%, permitiéndole proyectar una recuperación gradual para el cierre de 2025.

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