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Francos permanece en YPF tras renunciar a honorarios, sin confirmación de sueldo

Guillermo Francos sigue en el directorio de YPF tras renunciar a su cargo gubernamental, pero no se ha confirmado si continúa percibiendo su salario de 70 millones de pesos mensuales.

Por Redacción1 min de lectura
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Aunque dejó su cargo en el gobierno, Guillermo Francos sigue en el directorio de YPF sin claridad sobre si recibe su millonario sueldo mensual.

Guillermo Francos mantiene su cargo en el directorio de YPF, pese a haber renunciado a su puesto en el gobierno y a sus honorarios en la petrolera. La salida del cargo gubernamental ocurrió hace aproximadamente diez días, mientras que su continuidad en YPF fue formalizada cuando asumió en el directorio a principios de 2024 para reemplazar a Nicolás Posse.

El rol de director en la empresa incluye un salario mínimo de 70 millones de pesos mensuales, para los miembros de la categoría A, como es el caso del jefe de gabinete. Sin embargo, en la petrolera no se ha podido confirmar si Francos sigue percibiendo esta remuneración, ya que él mismo afirmó haber renunciado a los honorarios. La falta de transparencia en este aspecto genera incertidumbre sobre la situación financiera del ex funcionario.

Cabe señalar que otros miembros del directorio, como José Rolandi, continúan en sus cargos, buscando mantener su influencia y funciones dentro de la empresa con la llegada de nuevos directivos. Además, ex ministros y figuras políticas, como Lisandro Catalán, han manifestado interés en integrarse a la estructura de YPF, lo que refleja el interés del sector político por participar en áreas estratégicas de la petrolera nacional.

En el contexto actual, la presencia de ex funcionarios en directorios empresariales refleja una tendencia de vínculo entre el poder político y las empresas estatales, lo que genera debates sobre la transparencia y las motivaciones de estos nombramientos. La situación de Francos en particular, con su sueldo en suspenso y sin aclaración oficial, es emblemática del desafío de mantener controles claros en las relaciones entre política y empresa.

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