Ciudad de México, Nacional. – La alianza entre Ford y Red Bull Powertrains en la Fórmula 1 ha evolucionado significativamente, con la compañía estadounidense expandiendo su contribución técnica más allá de los componentes eléctricos iniciales para abarcar también el motor de combustión interna.
Originalmente, la colaboración se enfocaba en la parte eléctrica de la nueva unidad de potencia, incluyendo la batería, inversor, software y calibración. Sin embargo, un giro estratégico en la planificación global de Ford, que contempla el mantenimiento de motores de combustión interna junto a vehículos híbridos y eléctricos, ha llevado a una mayor implicación en el desarrollo del motor de combustión de la F1.
Mark Rushbrook, director de Ford Performance, confirmó que las responsabilidades de Ford en Milton Keynes se han ampliado, con la fabricación de componentes específicos para el motor de combustión realizándose en las instalaciones de Ford en Dearborn. Esta integración profunda busca transferir el conocimiento adquirido en la F1 a los futuros modelos de calle de Ford.
La mayor involucración de Ford no se debe a deficiencias de Red Bull, sino a la sinergia entre ingenieros altamente especializados. Ford aporta soluciones y recursos avanzados, especialmente en el software y la calibración eléctrica, pero es el motor de combustión donde la F1 está brindando un valor agregado inesperado a la compañía en áreas como diseño, fabricación de componentes y materiales avanzados.
La Fórmula 1 está impulsando a Ford en áreas tecnológicas clave como la fabricación aditiva (impresión 3D), cuyos avances son directamente aplicables a sus programas automotrices convencionales. La relevancia futura de la F1 para Ford se mantiene alta, especialmente ante la discusión del reglamento de motores posterior a 2030, con una posible opción de V8 electrificado que se alinea con la estrategia multifacética de la marca.
Ford se siente cómoda en las discusiones de la FIA, ya que cualquier fórmula que mantenga tecnología relevante para su producción de coches de calle será aceptable. Una colaboración más prolongada con Red Bull, más allá del ciclo reglamentario actual, es una posibilidad realista dada la visión a largo plazo de las inversiones realizadas.
