El Congresista
Negocios

Fitch eleva la calificación de Pemex gracias al respaldo del gobierno mexicano

Fitch mejora la calificación de Pemex a BB+ tras incrementar el respaldo estatal, aunque mantiene desafíos financieros y de operación.

Por Redacción2 min de lectura
Compartir
Compartir esta nota

La agencia crediticia mejoró la nota de Pemex, reflejando mayor apoyo estatal, aunque persisten desafíos financieros en medio de un entorno de soberanía estrechamente vinculada.

En un movimiento que resalta la creciente relación entre la empresa petrolera estatal y el gobierno mexicano, Fitch Ratings decidió mejorar la calificación crediticia de Petróleos Mexicanos (Pemex), elevando su nota de BB a BB+. Esta mejora refleja un apoyo más decidido por parte del Estado, evidenciado en una operación de recompra de deuda por casi 10 mil millones de dólares, financiada directamente con recursos públicos. La operación consolidó la percepción de que las finanzas de Pemex dependen en gran medida del respaldo gubernamental, y la relación entre ambos actores ha pasado a ser más estrecha, situando a la petrolera solo un nivel por debajo de la calificación soberana del país.

La agencia también ajustó su evaluación en cuanto a la supervisión estatal, elevando la calificación de fuerte a muy fuerte, y aumentó la percepción de soporte del gobierno. Sin embargo, a pesar de estos avances, Pemex mantiene un perfil crediticio afectado por dificultades operativas, caída en la producción y déficit en refinación, que limitan su capacidad de generación de efectivo. El endeudamiento total alcanza cerca de 99 mil millones de dólares, y su relación deuda/EBITDA continúa por encima de 15 veces, mucho más alta que otras empresas petroleras comparables en la región.

A corto plazo, el respaldo financiero proyectado por el gobierno para 2025 y 2026 ayuda a mantener la estabilidad de la petrolera, aunque Fitch señala que cualquier debilitamiento en la voluntad de apoyo o en la calificación soberana podría afectar nuevamente su nota. La reducción en inversión en exploración y la declarada prioridad por aumentar la refinación, en detrimento de la exploración de nuevos campos, añaden presión sobre las finanzas futuras de Pemex. En un contexto más amplio, estos movimientos reflejan los desafíos y decisiones estratégicas que enfrenta la industria petrolera estatal mexicana en un escenario de ajustes y restricciones.

Pese a los avances, Pemex sigue con una posición financiera vulnerable, y su calificación está muy influenciada por la constante del respaldo gubernamental, situándola en un nivel similar a otros gigantes regionales como Ecopetrol, pero aún lejos de firmas con estructuras más sólidas como Petrobras o ENAP.

¿Te gustó esta nota?
Compartir esta nota