La eliminación del esquema que facilitaba envíos de bajo valor desde Asia genera incertidumbre y cambios en la logística y las inversiones en el país.
La reciente desaparición del régimen de minimis en México, inspirado en las medidas adoptadas en Estados Unidos durante la administración de Donald Trump, ha marcado un cambio significativo en el comercio transfronterizo del país. Esta política permitía que productos de bajo valor llegaran a través de envíos directos sin pagar impuestos o trámites adicionales, facilitando el ingreso de mercancías asiáticas, especialmente chinas, al mercado mexicano y, en consecuencia, al estadounidense.
Este ajuste regulatorio ha generado una serie de consecuencias en el sector de mensajería y paquetería, donde las empresas enfrentan una mayor incertidumbre y restricciones que han frenado inversiones y proyectos de expansión. La compañía Correos de México, por ejemplo, suspendió temporalmente algunos envíos internacionales, situación que se alivió parcialmente con diálogos entre las naciones. Además, operaciones de gran escala, como la adquisición de empresas mexicanas por grandes corporativos como UPS, quedaron en pausa, reflejando la cautela en el entorno de negocios actual.
Históricamente, el mercado de mensajería en México, valorado en millones de dólares en 2024 con perspectivas de crecimiento, dependía de un escenario estable para continuar expandiéndose. Sin embargo, la nueva política ha elevado la percepción de riesgo, llevando a los inversionistas a adoptar una postura más conservadora. Por otro lado, las autoridades mexicanas ven en estas medidas una estrategia efectiva para incrementar la recaudación fiscal, ya que, gracias a un control más estricto en aduanas y cambios en la política fiscal, los ingresos por impuestos crecieron notablemente en los primeros meses del año.
No obstante, se prevé que estos cambios no se limiten solo al comercio electrónico, sino que se extiendan a sectores específicos mediante regulaciones más sofisticadas. La adaptación de las empresas logísticas y la reducción de operaciones transfronterizas serán decisiones clave en el futuro cercano, en un contexto donde la estabilidad regulatoria sigue siendo un factor clave para mantener el dinamismo del mercado.
