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Fabricantes de camiones en México enfrentan nuevos costos por aranceles estadounidenses

Las empresas mexicanas de camiones enfrentan aumentos en costos por aranceles estadounidenses y cambios en reglas de contenido, ajustando su producción para mantener la competitividad.

Por Redacción2 min de lectura
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Las tasas al acero y las cambios en reglas de contenido afectan las cadenas de suministro, poniendo en riesgo la competitividad del sector automotor en Norteamérica.

La industria de vehículos pesados en México está viviendo un período de adaptación ante las recientes medidas arancelarias implementadas por Estados Unidos y las modificaciones en las reglas de contenido regional en el marco del T-MEC. Empresas como Kenworth, Freightliner e International han respondido con estrategias que buscan mitigar el impacto económico, sin trasladar de inmediato los costos adicionales a los consumidores finales.

Kenworth, con una estructura de proveeduría que integra componentes de México y Estados Unidos, mantiene aproximadamente el 72% de contenido estadounidense en sus modelos de exportación, principalmente hacia Estados Unidos, mercado que absorbe cerca del 15% de su producción anual. La firma ha optado por absorber los incrementos en costos provocados por los aranceles al acero y aluminio, que desde marzo se aumentaron hasta un 50%, evitando así afectar los precios de sus vehículos. La estrategia apunta a reforzar la cadena de suministro en México y ajustar la logística para mantener la competitividad.

Por su parte, Freightliner ha acelerado la regionalización de su proveeduría local, con un 93% de sus productos destinados a exportación directamente afectados por los cambios arancelarios. La CEO de Daimler Truck México ha informado que aún están evaluando el impacto real, pero reconocen que el aumento de costos requiere estrategias flexibles.

International, en cambio, enfrenta una reducción significativa en su producción, con una caída del 45.6% entre enero y octubre, principalmente debido a las nuevas reglas de contenido regional y los mayores costos por aranceles a insumos extranjeros. La mayor parte de su producción se dirige a Estados Unidos, y los cambios en la estructura de costos han provocado que muchas empresas ajusten sus cadenas de manufactura para no repercutir en los precios.

El sector automotriz en Norteamérica se enfrenta a un escenario en el que la estabilidad de las cadenas de suministro y la rentabilidad de las empresas están en juego. La tendencia a reforzar la proveeduría local y ajustar procesos refleja una búsqueda de sustentabilidad en un entorno proteccionista que, de prolongarse, podría definir una nueva etapa de tensiones comerciales en la región.

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