Tras 15 meses de negociaciones, los propietarios cedieron ciertos derechos para facilitar la participación en el próximo Mundial, manteniendo beneficios históricos.
En un logro significativo para los propietarios de palcos y plateas del Estadio Azteca, se alcanzó un acuerdo con la FIFA que permite conservar sus espacios durante la Copa del Mundo de 2026. Tras más de un año de negociaciones, los titulares aceptaron ceder parcialmente sus derechos, incluyendo la suspensión temporal del acceso a alimentos y estacionamiento para los eventos mundialistas, derechos que han disfrutado por más de cinco décadas. La FIFA establece que controlará los estadios desde 30 días antes del primer partido hasta una semana después del cierre del torneo, una condición que generó dudas entre los propietarios, quienes adquirieron sus palcos con una vigencia de 99 años. El acuerdo especifica que los dueños podrán decidir quiénes asistirán a sus asientos, mediante un proceso de registro, aunque solicitaron mayor flexibilidad ante posibles cambios de último momento. Asimismo, los propietarios aseguraron que ya pagaron por estos derechos, pues sus contratos tienen una vigencia hasta 2065, destacando que no se trata de beneficios gratuitos. La ceremonia de comunicación oficial aún está en proceso, previsto para esta semana, antes de la venta de boletos el próximo miércoles. Esta resolución muestra un equilibrio entre la protección de derechos adquiridos y la adaptación a las exigencias de la organización mundial, garantizando que los espacios de propiedad privada puedan ser utilizados durante uno de los eventos deportivos de mayor alcance global.
