CIUDAD DE MÉXICO. – La Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) en la Ciudad de México ha alertado sobre una profunda crisis de vivienda, señalando que el valor de las propiedades ha aumentado un 185% en los últimos 15 años, un incremento desproporcionado que supera el crecimiento de los ingresos laborales. Este fenómeno dificulta el acceso a una vivienda digna y representa un reto estructural para el desarrollo económico, la cohesión social y la competitividad de la capital del país.
La COPARMEX CDMX subraya que la vivienda debe ser considerada un factor clave para la productividad, el arraigo laboral y la atracción de inversiones, y no solo un asunto social. Actualmente, la Ciudad de México enfrenta una alta presión sobre su parque habitacional, con más de 3 millones de viviendas particulares ocupadas en más del 90%. Los hogares capitalinos destinan, en promedio, el 12% de su gasto total a vivienda y servicios, una carga económica significativa, especialmente para aquellos con ingresos de hasta un salario mínimo, quienes ven severamente limitada su capacidad de acceder a esquemas formales de renta o compra.
A nivel nacional, el panorama es igualmente desalentador. El precio promedio de una vivienda ronda los 1.86 millones de pesos, haciéndola inalcanzable para millones de familias. La informalidad laboral, que supera el 54% a nivel nacional, agrava la situación al excluir a una gran parte de la población de los mecanismos tradicionales de crédito hipotecario y formación de patrimonio.
La organización empresarial también advirtió sobre una caída histórica en la producción de vivienda de interés social, que ha disminuido más del 77% en menos de una década. Procesos regulatorios lentos y complejos encarecen los proyectos y desincentivan la inversión. Ante este escenario, COPARMEX CDMX hace un llamado a implementar una política de vivienda moderna, incluyente y corresponsable, que agilice trámites, establezca plazos claros y brinde certeza jurídica, sin comprometer la planeación urbana ni el desarrollo sostenible.
Se propone fortalecer esquemas de financiamiento inclusivo, incorporando nuevas formas de evaluación crediticia para personas que laboran en la informalidad. Asimismo, se plantea impulsar una política de suelo orientada a la vivienda asequible, promover la vivienda en renta y vincularla con los nuevos polos de desarrollo productivo asociados al nearshoring. La inversión en vivienda se considera estratégica para el desarrollo económico, impactando positivamente en la productividad, la movilidad urbana y la retención de talento.
