Adeudos desde 2021 ponen en riesgo la operación de laboratorios nacionales, mientras sector busca crecimiento y autonomía regional.
La industria farmacéutica en México atraviesa una situación compleja debido a una acumulación de adeudos del gobierno federal que se remontan a 2021. Este retraso en los pagos ha generado una crisis financiera que afecta principalmente a laboratorios nacionales pequeños y medianos, poniendo en peligro su operatividad y capacidad de inversión. La deuda total con los laboratorios de la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos alcanza los 5,000 millones de pesos, relacionados con medicamentos entregados a instituciones como el IMSS Bienestar y pasadas administraciones, en especial el Insabi. La falta de recursos afecta tanto a productores nacionales como a los proveedores internacionales, cuyos financiamientos también están en riesgo, aunque en menor medida.
Este escenario se da en un contexto en el que la industria mexicana mantiene expectativas de crecimiento si se garantizan pagos puntuales y mayor apoyo regulatorio. La posibilidad de duplicar su tamaño en los próximos años, impulsada por un mercado de 20,000 millones de dólares y un potencial de crecimiento del 11% en Estados Unidos, representa una oportunidad significativa para diversificar y fortalecer el sector. Además, se gestiona un impulso para promover la producción local de principios activos, con el fin de reducir la dependencia de China e India y fortalecer la seguridad sanitaria en Norteamérica. La integración regional en la fabricación de insumos y medicamentos estratégicos sería clave para absorber los desafíos de la cadena global de suministros.
En cuanto a las políticas públicas, la actual administración ha asegurado que los adeudos serán atendidos, aunque sin fechas específicas. La estabilidad financiera del sector será fundamental para que la industria farmacéutica aporte al crecimiento económico y genere empleos calificados, particularmente en un momento en que la inversión en salud y la innovación se consideran determinantes para el acceso a nuevos tratamientos y biotecnología.
