El Congresista
Negocios

Compraventa con reserva de dominio: protección en transacciones inmobiliarias

La compraventa con reserva de dominio permite adquirir inmuebles en pagos diferidos, garantizando la propiedad hasta completar el pago total y evitando riesgos.

Por Redacción2 min de lectura
Compartir
Compartir esta nota

Este mecanismo legal permite asegurar derechos en compras a plazos, garantizando que la propiedad se mantiene en reserva hasta completar el pago total.

La compraventa con reserva de dominio es una figura jurídica que permite al vendedor retener la propiedad de un bien inmueble hasta que el comprador liquide la totalidad del precio acordado. Esta modalidad es especialmente útil en transacciones en abonos o a plazos, ya que el derecho de propiedad no se transfiere en el momento de la firma del contrato, sino que permanece en suspenso hasta que se complete el pago. La existencia de una anotación en el Registro Público de la Propiedad garantiza la publicidad y la protección de esta condición, impidiendo que las partes puedan vender o gravar el inmueble a terceros durante el período de reserva.

El legislador local establece que, si el comprador recibe la posesión del inmueble, actuará como arrendatario durante el tiempo en que esté cumpliendo con sus obligaciones de pago. Esto subraya la importancia de definir claramente en el contrato si la posesión se transmite desde la firma, lo cual afecta las responsabilidades y derechos del adquirente.

En caso de incumplimiento por alguna de las partes, la ley prevé la rescisión del contrato, estableciendo que ambas partes deben devolverse las prestaciones realizadas. El vendedor puede exigir rentas por el uso del inmueble y compensación por deterioros, mientras que el comprador tiene derecho a reclamar la devolución de las cantidades pagadas, más intereses, asegurando así un equilibrio legal en la protección del patrimonio de ambos involucrados.

Es crucial destacar que, en el contexto actual, este tipo de acuerdos representa una opción segura para quienes desean adquirir un inmueble mediante pagos fraccionados, ya que la formalización ante un Notario Público otorga garantías jurídicas y asegura la protección del patrimonio del comprador.

La relevancia de esta figura radica en su papel para fomentar transacciones seguras sin comprometer derechos, especialmente en un mercado inmobiliario en auge. La figura ayuda a reducir riesgos y a formalizar acuerdos en un entorno legal transparente, promoviendo mayor confianza en las operaciones de compra-venta.

¿Te gustó esta nota?
Compartir esta nota