Nueva York, Nueva York. – La petrolera estadounidense Chevron ha enviado al menos once buques cisterna a Venezuela, los cuales se espera que arriben a dos puertos clave controlados por el gobierno venezolano. Esta maniobra se produce en un contexto de importantes cambios tras la detención del presidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.
Los buques, fletados por Chevron, la única compañía con licencia de exportación vigente ante las sanciones impuestas por EE.UU. a la industria petrolera venezolana, tienen como destino los puertos de José y Bajo Grande para la carga de crudo. Esta cifra representa un aumento respecto a diciembre, según datos preliminares.
Un portavoz de Chevron, al ser consultado, declaró que la empresa mantiene su enfoque en la seguridad de sus empleados y la integridad de sus activos, operando en total cumplimiento con las leyes y regulaciones aplicables, aunque declinó comentar sobre aspectos comerciales.
La noticia se difunde mientras se reporta que al menos doce buques cisterna que se dirigían a Venezuela han tenido que modificar su ruta debido a la presencia militar de Estados Unidos en el mar Caribe. Las exportaciones de crudo venezolano habían caído a su nivel más bajo en 17 meses en diciembre, influenciadas por las restricciones impuestas por el presidente estadounidense Donald Trump.
En el mercado bursátil, las acciones de grandes compañías petroleras como Chevron y Exxon Mobil, que habían experimentado ganancias, comenzaron la jornada con moderación y algunas pérdidas. Las acciones de Chevron, por ejemplo, registraban una disminución en su cotización.
El presidente Trump ha declarado que Estados Unidos mantendrá el control sobre Venezuela hasta asegurar una transición segura y la recuperación de los activos petroleros para empresas estadounidenses, además de amenazar con nuevas acciones si el nuevo gobierno no cumple con las expectativas.
