La planta de Monterrey, símbolo del legado cervecero nacional, continúa impulsando la innovación y el liderazgo en el mercado mexicano y global.
México mantiene una sólida tradición en la industria cervecera, cuyo desarrollo comenzó en el siglo XIX con la fundación de la fábrica Cuauhtémoc en Monterrey en 1890. Esta planta pionera fue creada con una inversión inicial de 150,000 pesos aportados por empresarios locales, marcando el inicio de una historia de crecimiento y innovación que ha definido el sector en el país. A lo largo de las décadas, la industria se consolidó mediante fusiones relevantes, como la incorporación de Cervecería Moctezuma en 1985, formando la conocida Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma, que aún hoy posee un portafolio de marcas emblemáticas como Dos Equis y Toroble. En la última parte del siglo XX, la apertura del negocio incluyó la creación de cadenas de tiendas de conveniencia, inicialmente centradas en la venta de cerveza, que posteriormente evolucionaron hacia un importante canal de distribución. La historia empresarial también está marcada por adquisiciones internacionales, como la compra de Cuauhtémoc Moctezuma por parte de la cervecera europea Heineken en 2010, que reforzó la presencia global de la marca en México. Actualmente, la planta de Monterrey celebra más de un siglo y medio de aportación al sector cervecero, mientras que la compañía continúa innovando y liderando el mercado, con una visión de crecimiento y transformación constante. La innovación, la tradición y el compromiso con la calidad siguen siendo los pilares del legado cervecero en México. Este aniversario reafirma el papel crucial de la industria en la economía y cultura mexicanas, destacando la unión entre historia y modernidad en un sector que continúa consolidándose en el escenario internacional.
