La adquisición prevista para ampliar la presencia en el mercado de paquetería mexicana se canceló, manteniendo a Estafeta como líder independiente.
Tras meses de negociaciones, la operación que buscaba consolidar una de las alianzas más relevantes en el sector logístico en México dejó de materializarse. La firma mexicana Estafeta, con más de 46 años en el mercado, decidió poner fin a los planes de venta a la compañía estadounidense United Parcel Service (UPS) debido a la falta de acuerdos en los términos finales del cierre.
Esta decisión implica que Estafeta continuará operando de manera independiente, reafirmando su compromiso de ofrecer servicios logísticos de calidad y proximidad a sus clientes. La empresa resaltó que su misión de conectar personas y potenciar negocios en el país permanece intacta, enfocada en fortalecer sus operaciones y relaciones comerciales.
El interés de UPS en adquirir Estafeta se había originado en un acuerdo de colaboración establecido en 2020, y en 2024 se había anunciado un pacto para concretar la compra, que habría elevado su participación de mercado combinada a casi 42 por ciento. La operación, aprobada en mayo de 2025 por la Comisión Federal de Competencia Económica, apuntaba a crear un líder en servicios de paquetería en el ámbito internacional, pero finalmente no se concretó. La decisión reafirma la consolidación de Estafeta como un competidor sólido y autónomo en la industria logística mexicana.
