La marca china se posiciona como la opción más rentable para concesionarios, consolidando su crecimiento en un mercado altamente competitivo y saturado.
En el contexto actual del mercado automotor mexicano, BYD ha logrado destacarse como la marca preferida por los distribuidores debido a su elevado nivel de rentabilidad. A pesar de la saturación de marcas chinas en el país, esta firma fundada en Shenzhen mantiene un rendimiento superior al de sus competidores, consolidando su presencia en el mercado local en menos de dos años. La rápida expansión de la red de concesionarios, que busca alcanzar las 80 agencias para 2025, ha sido clave en su éxito, apoyada además por una oferta tecnológica y de productos altamente competitiva. La estrategia de diversificación en modelos electrificados permite a BYD atender diferentes segmentos y reducir vulnerabilidades ante los cambios en la cadena de suministro, a la vez que mantiene márgenes de rentabilidad estimados entre 9 y 11 por ciento, algo inusual en marcas chinas. La percepción de crecimiento y solidez de la marca refuerza su liderazgo, destacando además como la principal firma global en ventas de autos de energía nueva, con más de 13.8 millones de unidades comercializadas.
