La desconsolidación de Bineo y un aumento en la morosidad impactaron las ganancias del grupo financiero, que ajustó sus reservas para mantener estabilidad.
En el último trimestre, Grupo Financiero Banorte presentó una reducción en sus ganancias debido a eventos extraordinarios que afectaron la calidad de su cartera crediticia. La principal causa fue la desconsolidación de Bineo, que generó una pérdida inicial por deterioro cercana a los mil 300 millones de pesos, así como un caso relevante en la cartera comercial que implicó mayores provisiones para hacer frente a posibles incumplimientos.
Este escenario elevó la morosidad del grupo, que pasó de 1.13% en el periodo anterior a 1.37% entre julio y septiembre. A pesar de estos retos, Banorte aseguró que no existen señales de riesgos que amenacen la estabilidad del sistema financiero, ni tendencias preocupantes en la calidad de su cartera global.
Con el fin de fortalecer su posición frente a estos desafíos, la institución financiera incrementó sus provisiones en un 57%, alcanzando los 8,176 millones de pesos. La mayor parte de estas reservas se destinó a cubrir riesgos en tarjetas de crédito, especialmente en productos como Rappicard, y reflejan la cautela del banco ante un incremento en la morosidad.
Por otro lado, Banorte reportó un crecimiento en su cartera de crédito de consumo del 12%, impulsado por créditos de automóvil y tarjetas. Mientras tanto, los créditos a empresas crecieron un 9%, en contraste con una caída del 12% en los financiamientos gubernamentales. Estos movimientos reflejan una recuperación parcial en algunos segmentos, pese a las provisiones necesarias para mantener la solvencia.
En un contexto más amplio, estos resultados muestran la importancia de la gestión de riesgos en instituciones financieras en un entorno económico cambiante, donde eventos excepcionales pueden impactar temporalmente sus utilidades pero no necesariamente su fortaleza a largo plazo.
