Ciudad de México, México. – El mercado automotriz mexicano se prepara para un reacomodo de precios a partir del 1 de enero de 2026, con la entrada en vigor de nuevos aranceles de hasta el 35% para vehículos provenientes de países sin tratado de libre comercio. Esta medida impactará principalmente a los automóviles de marcas chinas, que habían ganado terreno gracias a sus precios accesibles y tecnología. Aunque las estrategias de las armadoras aún no se han definido, especialistas como Éric Ramírez, director de Urban Science para América Latina y el Caribe, advierten sobre la complejidad de la situación. Se prevé que las marcas deban equilibrar el impacto de los costos arancelarios en el precio final para evitar una caída significativa en los volúmenes de venta, lo que podría generar presiones conjuntas entre las marcas y sus distribuidores. Los expertos anticipan que las marcas chinas buscarán fortalecer su oferta de posventa para mantener su atractivo en el mercado, a pesar de los potenciales incrementos en los costos de las unidades. La implementación de estos aranceles ocurre en un momento en que el mercado automotor comenzaba a estabilizar sus precios tras las afectaciones de la pandemia de Covid-19, que en su punto más crítico en 2023 provocó alzas de hasta 16.2%. En 2025, el incremento en precios registrado fue del 3.7%, el menor en cinco años. Sin embargo, para 2026, se estima un aumento de entre 6% y 8% debido a este mayor proteccionismo en el sector. En lo que va de 2025, se han comercializado un millón 370 mil 188 vehículos nuevos, un ligero incremento interanual de 0.9%, con expectativas de cerrar el año con alrededor de 1.5 millones de unidades. Gerardo Gómez, director general de J.D. Power México, señala que el crecimiento del mercado será más moderado en 2026, y no todas las marcas experimentarán el mismo avance. La incertidumbre sobre el impacto de las nuevas tarifas podría llevar a un descenso en la colocación de autos totalmente eléctricos, ya que e
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