La calificadora señala que los recientes respaldos del gobierno a Pemex no afectan notablemente las finanzas del país, aunque advierte sobre su viabilidad a largo plazo.
Las finanzas públicas mexicanas no experimentarían un riesgo significativo por los nuevos apoyos que el gobierno proporciona a Petróleos Mexicanos (Pemex), según la evaluación de Fitch. La agencia de calificación explica que instrumentos financieros recientes, como la emisión de notas pre calificadas por 12 mil millones de dólares y el fortalecimiento de líneas de crédito con instituciones de la banca de desarrollo, no se reflejan en las métricas de la deuda del Estado. Además, se anticipa que el respaldo presupuestal a Pemex continuará en 2026, manteniendo la ayuda en condiciones que facilitan la continuidad de proyectos estratégicos y el pago a proveedores.
Fitch también observó que, aunque estas medidas aumentan la deuda de Pemex, el impacto se produce en mejores condiciones, y no incrementa de forma significativa la presión sobre la calificación soberana, que actualmente se mantiene en BBB- con perspectiva estable. Sin embargo, la calificadora destacó que el perfil financiero de Pemex aún presenta desafíos, con una deuda que en recientes años solo se redujo marginalmente a unos 100 mil millones de dólares, mientras que la deuda con proveedores aumentó a 23 mil millones.
Para el futuro, Fitch considera que el apoyo financiero del gobierno solo será sostenido si Pemex logra una recuperación en su desempeño operativo, lo cual reduciría la necesidad de apoyos adicionales y evitaría riesgos para la nota crediticia de México. La calificadora advirtió además que la concentración de inversiones en refinería, en donde la rentabilidad no está garantizada, y la incertidumbre sobre asociaciones público-privadas en proyectos upstream, representan obstáculos para atraer nuevos inversionistas y fortalecer la empresa.
Este análisis subraya que, si bien el respaldo del Estado ha brindado un alivio temporal, la mejora sostenida en la gestión y rentabilidad de Pemex será clave para evitar mayores riesgos fiscales en el país.
