Ciudad de México. – El exfutbolista de la Selección Nacional Mexicana, Alberto García Aspe, conocido por su destacada carrera en el balompié nacional e internacional, ha dado un giro a su vida profesional al cumplir un anhelo de juventud: abrir su propio restaurante. El establecimiento, llamado Lucca Pedregal, se especializa en auténtica gastronomía italiana y se ubica en la Ciudad de México.
García Aspe recordó que su inspiración para incursionar en el mundo de la restauración surgió desde niño, al visitar frecuentemente el restaurante de su ídolo, el futbolista Miguel ‘El Gato’ Marín. “Siempre quise tener un restaurante”, comentó el exjugador, quien tras su retiro del fútbol profesional decidió emprender este nuevo proyecto.
Lucca Pedregal, situado en la colonia Jardines del Pedregal, busca ofrecer una experiencia culinaria que evoque la esencia de la región de la Toscana, Italia. El diseño del lugar se caracteriza por ser cálido y acogedor, con detalles rústicos que combinan elegancia, como manteles blancos y obras de arte, junto a elementos que remiten a la campiña italiana, como muros de ladrillo y abundante vegetación.
El menú de Lucca presenta una variada oferta de platillos italianos, desde entradas y ensaladas hasta pastas, risottos y pizzas preparadas en un horno visible para los comensales. Además de la exquisita comida, el restaurante ofrece la marca de vinos propia de Alberto García Aspe, un proyecto personal que el exfutbolista ha desarrollado paralelamente a su emprendimiento gastronómico.
Para asegurar la calidad y autenticidad de la oferta, García Aspe se ha asesorado con expertos reconocidos en el ámbito culinario, incluyendo personalidades vinculadas a la Guía Michelin. Él y sus socios participan activamente en la evolución del menú, probando nuevas creaciones y sugiriendo incorporaciones.
El restaurante abre sus puertas de martes a domingo, adaptando sus horarios para ofrecer servicio durante toda la semana. Alberto García Aspe, aunque no siempre presente, se mantiene al tanto de la operación diaria de Lucca Pedregal, reafirmando su compromiso con el negocio y su pasión por la gastronomía.
