Morelia, Michoacán. - El Congreso del Estado enfrenta un panorama crítico con compromisos legislativos que permanecen sin cumplir desde hace más de una década. Entre estos se encuentran la construcción de un elevador para personas con discapacidad y un tablero electrónico que mostraría las votaciones y ausencias de los diputados.
Este rezago abarca múltiples legislaturas, pero la actual 76 Legislatura aún no ha logrado concretar estas iniciativas, a pesar del presupuesto anual que supera los mil millones de pesos. A pesar de los esfuerzos comunicacionales de la administración actual por promover la austeridad, los privilegios históricos del órgano legislativo persisten y han generado críticas tanto desde dentro como desde fuera.
La diputada Teresita Herrera Maldonado ha reconocido la acumulación de iniciativas en diversas comisiones, señalando que muchas de ellas se encuentran estancadas desde su presentación. La Comisión de Salud, por ejemplo, tiene decenas de propuestas pendientes, lo que pone de manifiesto que el verdadero reto radica en priorizar aquellas que realmente beneficien a la población michoacana.
Además, un tablero electrónico instalado desde hace tiempo, cuya finalidad es documentar la asistencia y el voto de los legisladores, sigue sin ser utilizado. Esto se debe a que su implementación haría visible el ausentismo, lo cual desincentiva su uso. Por otro lado, continuan las vacantes en importantes órganos del congreso, lo que añade más presión a un sistema legislativo que ya enfrenta importantes desafíos.
Se espera que el aumento presupuestal reciente se traduzca en mejoras para la infraestructura del Congreso, incluyendo accesos y servicios básicos. Sin embargo, la ausencia de acciones concretas en este sentido genera dudas sobre la capacidad del Congreso para cumplir con sus responsabilidades vitales ante la ciudadanía.
Con información de quadratin.com.mx

