Un juez federal de Estados Unidos decidió desestimar las acusaciones de tráfico de personas contra Kilmar Abrego García, un migrante salvadoreño. La corte concluyó que el caso no habría prosperado si no fuera por la impugnación de su deportación, la cual se realizó erróneamente en marzo de 2022.
En su fallo, el juez Waverly Crenshaw argumentó que el Departamento de Justicia reinició la investigación tras la demanda de Abrego, la cual cuestionaba su expulsión a El Salvador. Crenshaw enfatizó que la evidencia sugiere que sin la acción legal de Abrego, el gobierno federal no habría actuado penalmente en su contra.
Este fallo se convierte en un golpe para la Administración de Donald Trump, que había seguido el caso de Abrego desde su deportación. Tras recibir presión de la sociedad y fallos judiciales, el gobierno lo repatrió en junio, sin embargo, enfrentó una nueva acusación de tráfico de personas.
La administración basó su caso en una detención de tránsito en 2022, durante la cual fue detenido mientras conducía un vehículo con nueve pasajeros. Aunque se sospechó sobre contrabando, a Abrego se le permitió continuar tras recibir una advertencia. Funcionarios han insinuado que las acciones del gobierno pudieron haber sido por represalia tras las denuncias de deportación ilegal.
Abrego García, residente de Maryland y padre de tres hijos, había entrado a Estados Unidos cuando contaba con 16 años, buscando escapar de peligrosas pandillas. Pese a contar con protecciones judiciales desde 2019, fue deportado. Actualmente, también combate su deportación a Liberia, decisión que ha originado controversias en los tribunales.
Con información de elpais.com

